Antes de empezar: trabaja en un espacio ventilado, con el motor frío y el contacto quitado. La gasolina y los sprays limpiadores de carburador son inflamables: aleja cualquier fuente de calor o chispa.

Los motores de 2 tiempos de ciclomotores y scooters clásicos (Vespino, Mobylette, scooters 50cc de los años 90 y 2000) son extremadamente sensibles a la calidad de la carburación. Si tu ciclomotor tira de humo negro, se ahoga al acelerar, le cuesta arrancar en frío o tiene un ralentí inestable, en la mayoría de los casos el problema está en el carburador, no en el motor.

Herramientas necesarias

  • Juego de llaves fijas o de vaso (normalmente del 8, 10 y 13 mm)
  • Destornillador plano pequeño y destornillador de estrella
  • Spray limpiador de carburadores (el habitual en cualquier tienda de recambios)
  • Aire comprimido (un compresor pequeño o un bote de aire a presión)
  • Alambre fino o una cerda de escoba de plástico (nunca metal duro para los chiclés)
  • Un recipiente para dejar en remojo las piezas
  • Junta nueva de la cuba, si la actual está reseca o dañada
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1. Extracción del carburador

Cierra el grifo de gasolina y desconecta el tubo de combustible del carburador (ten un trapo a mano, siempre queda gasolina residual). Afloja la abrazadera del filtro de aire y la que sujeta el carburador al colector de admisión. En la mayoría de los ciclomotores de 2 tiempos, el carburador se sujeta con una única abrazadera tipo "pipa" que se afloja con un destornillador plano.

Antes de retirarlo por completo, desconecta con cuidado el cable del acelerador y, si lo lleva, el del estárter (choke). Fíjate en cómo va montado cada elemento o hazte una foto con el móvil: te ahorrará dudas al remontarlo.

2. Desmontaje y limpieza de la cuba

Con el carburador ya fuera, desenrosca los tornillos de la cuba (el depósito inferior donde se acumula la gasolina) y retírala con cuidado de no perder el flotador ni la aguja de admisión. Es habitual encontrar en el fondo de la cuba un poso amarillento o blanquecino: es gasolina degradada y suciedad, la causa número uno de fallos de carburación en vehículos que han estado parados.

Limpia la cuba con el spray limpiador y un trapo que no suelte pelusa. Revisa el flotador: si está agrietado o se nota más pesado de lo normal (puede haber absorbido gasolina), es mejor sustituirlo.

3. Ajuste de los chiclés (surtidores)

Los chiclés son los verdaderos protagonistas de una mala carburación. Hay al menos dos: el chiclé principal (regula la mezcla a altas revoluciones) y el chiclé de ralentí o mínima (regula la mezcla al ralentí y bajas revoluciones). Desenrósalos con un destornillador plano fino que encaje bien en la ranura, para no redondear la cabeza.

Importante: nunca uses un alambre metálico rígido, una aguja o un clip para desatascar el orificio de un chiclé. El orificio está calibrado con una precisión de centésimas de milímetro; rayarlo u agrandarlo lo inutiliza. Usa spray limpiador a presión y, como mucho, una cerda de nylon fina.

Sumerge los chiclés en el spray limpiador dentro de un recipiente pequeño durante unos minutos y después sopla aire a presión por el orificio en sentido contrario al de circulación normal de la gasolina, hasta ver que sale limpio y sin restos.

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4. Limpieza general del cuerpo del carburador

Con los chiclés fuera, rocía generosamente spray limpiador por todos los conductos internos del cuerpo del carburador: el difusor central, los pasos de aire del ralentí y el venturi. Muchos carburadores de scooters 50cc tienen conductos muy finos de aire de compensación que se obstruyen con facilidad y que a simple vista parecen limpios pero están parcialmente taponados.

Deja secar todas las piezas al aire antes de montar, ya que el spray limpiador suele ser agresivo con las gomas y no conviene montar piezas empapadas.

5. Montaje y reglaje de ralentí y mezcla

Monta el carburador en orden inverso al desmontaje: primero los chiclés, después la cuba con su junta (cámbiala si está deformada, es la causa más común de fugas de gasolina posteriores), y por último fija el carburador de nuevo al colector.

Localiza los dos tornillos de reglaje:

  • Tornillo de mezcla (aire/gasolina): normalmente en la parte lateral o frontal, regula la riqueza de la mezcla al ralentí. Gira hacia dentro (sentido horario) empobrece la mezcla; hacia fuera, la enriquece.
  • Tornillo de ralentí (mínima): actúa directamente sobre la mariposa y regula las revoluciones de ralentí. Girarlo hacia dentro sube las revoluciones; hacia fuera, las baja.

Como punto de partida seguro, cierra completamente el tornillo de mezcla (sin forzar) y luego ábrelo entre 1 y 1 vuelta y media. Arranca el motor, deja que caliente un par de minutos y ajusta el tornillo de ralentí hasta conseguir unas 1.300-1.500 rpm estables, sin que el motor se cale ni se dispare.

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6. Comprobación final

Con el motor en marcha, acelera de forma progresiva: debe responder limpio, sin toses ni cortes. Si al acelerar se ahoga, la mezcla está demasiado pobre (abre un cuarto de vuelta más el tornillo de mezcla). Si echa humo negro constante y huele muy fuerte a gasolina sin quemar, la mezcla va sobrada de combustible.

Deja el ciclomotor funcionando unos minutos y revisa que no haya fugas de gasolina en la cuba ni en las conexiones del tubo de admisión.

Cuándo acudir a un profesional

Si tras una limpieza completa el motor sigue sin carburar bien, es posible que el problema no sea de suciedad sino de piezas desgastadas (aguja de la cuba, membrana del estárter, junta del colector con entrada de aire falsa) o que el propio carburador necesite una puesta a punto con banco de pruebas. En ese caso, acudir a un mecánico especializado en ciclomotores clásicos es la opción más segura.