No todos los ruidos extraños de un coche o una moto tienen la misma gravedad. Aprender a distinguirlos te permite decidir si puedes seguir circulando con precaución hasta el taller o si debes parar de inmediato.

Chirrido metálico al frenar

Un chirrido agudo y constante al frenar (que a veces también se oye simplemente rodando) suele deberse a una de estas causas:

  • Chivato de desgaste de las pastillas: una lengüeta metálica diseñada para rozar el disco cuando el material de fricción está casi agotado. Es una señal intencionada del fabricante: cambia las pastillas cuanto antes.
  • Pastillas cristalizadas: por frenadas bruscas y prolongadas repetidas, la superficie de la pastilla se vitrifica y pierde capacidad de fricción, generando ruido y peor frenada.
  • Óxido superficial en el disco: tras la lluvia o varios días parado, es habitual un chirrido leve los primeros metros que desaparece tras las primeras frenadas. No es preocupante si es puntual.
Un chirrido metálico grave, tipo "metal contra metal", indica que el material de fricción de la pastilla se ha agotado por completo y el soporte metálico está rozando directamente el disco. Esto daña el disco de forma irreversible y compromete la frenada: revisa cuanto antes.
Publicidad
Espacio publicitario · responsive

Holguras en rótulas de dirección

Un golpeteo seco al pasar por baches o irregularidades del asfalto, especialmente notable en curvas o al frenar sobre superficie irregular, suele indicar holgura en las rótulas de la dirección o de la suspensión (rótulas axiales, rótulas de suspensión, bieletas de barra estabilizadora).

Se puede comprobar de forma orientativa con el coche elevado, sujetando la rueda por arriba y por abajo e intentando moverla en sentido vertical: un movimiento perceptible sin que gire el volante indica holgura en la suspensión o rótulas.

Las rótulas de dirección son un elemento de seguridad crítico: una rotura en marcha puede provocar la pérdida total de control del vehículo. Ante cualquier sospecha de holgura, no demores la revisión.
Publicidad
Espacio publicitario · responsive

Chasquido al girar el volante

Un chasquido seco y repetitivo al girar el volante, especialmente en maniobras a baja velocidad (aparcar, girar en una rotonda) y que se acentúa al acelerar en curva, es el síntoma clásico de una junta homocinética (palier) desgastada, concretamente el fuelle de protección roto que ha permitido la entrada de suciedad y la pérdida de grasa interna.

Revisa visualmente el fuelle de goma de los palieres (accesible desde los bajos, junto a las ruedas): si está roto, agrietado o con grasa esparcida alrededor, confirma el diagnóstico. Una junta homocinética dañada empeora progresivamente hasta que puede llegar a bloquearse o romperse.

Ruido en la bomba de dirección asistida

Un zumbido o gemido que aumenta de intensidad al girar el volante a fondo, especialmente con el motor al ralentí, suele indicar un nivel bajo de líquido de dirección asistida (en sistemas hidráulicos) o el desgaste de la propia bomba. En sistemas eléctricos (EPS), un ruido similar puede indicar un fallo en el motor eléctrico de asistencia.

  • Comprueba primero el nivel de líquido de dirección asistida en su depósito (si tu vehículo lleva sistema hidráulico).
  • Si el nivel es correcto y el ruido persiste, la bomba o la cremallera de dirección pueden estar desgastadas.

Tabla resumen de gravedad

RuidoCausa probablePuedes seguir circulando
Chirrido leve tras lluviaÓxido superficial en discoSí, con normalidad
Chirrido agudo constanteChivato de desgaste de pastillasSí, pero cambia pronto las pastillas
Metal contra metal al frenarPastillas totalmente agotadasNo, revisar de inmediato
Golpeteo en bachesHolgura en rótulas/suspensiónCon precaución y revisión urgente
Chasquido al girarJunta homocinética desgastadaSí, pero revisar pronto